El término "Evaluación de la función del comportamiento" describe tanto el proceso de reunir información, como el documento que resume la información que se ha obtenido. El propósito de llevar a cabo una EVALUACIÓN DE LA FUNCIÓN DEL COMPORTAMIENTO es reunir información detallada acerca de los problemas de comportamiento que presenta un estudiante en la escuela. Cuando se ha obtenido toda la información necesaria, el comité a cargo del IEP (Plan de Educación Individualizada) se reúne para comentar, analizar y resumir la información en un documento llamado EVALUACIÓN DE LA FUNCIÓN DEL COMPORTAMIENTO. Dicho documento se utiliza posteriormente para redactar un Plan de Intervención para la Modificación de la Conducta.
Una EVALUACIÓN DE LA FUNCIÓN DEL COMPORTAMIENTO debe llevarse a cabo cuando ocurre alguna de las siguientes situaciones:
**El comportamiento del estudiante está interfiriendo con su aprendizaje.
**El estudiante es retirado de su "ubicación" o programa académico por más de 10 días durante un año escolar, y dicho estudiante no tiene un Plan de Intervención para la Modificación de la Conducta.
**El estudiante es asignado a una ubicación provisional de enseñanza (IAES/Interim alternative educational setting) debido a un comportamiento relacionado con drogas o armas, y dicho estudiante no tiene un Plan de Intervención para la Modificación de la Conducta.
Antes de que se lleve a cabo una Evaluación de la Función del Comportamiento, es esencial que el comité a cargo del IEP identifique los comportamientos específicos que son causa de preocupación. El comité debe definir los comportamientos usando términos concretos para poder cuantificarlos fácilmente. Por ejemplo, la afirmación "Johnny manipula a sus maestros" no es lo suficientemente concreta para que el comportamiento se pueda cuantificar con facilidad. Una descripción más precisa del comportamiento sería "Johnny a menudo pide permiso para irse más temprano de la clase."
Una vez que el comité a cargo del IEP ha definido los comportamientos que son causa de preocupación, el siguiente paso es reunir información detallada acerca de dichos comportamientos. Las preguntas que el comité debería abordar incluyen:
**¿Con qué frecuencia ocurre este comportamiento?
**¿Qué ocurre inmediatamente antes del comportamiento? (posibles desencadenantes/ antecedentes)
**¿Qué beneficios obtiene el estudiante con este comportamiento?
**¿Qué es lo que evita el estudiante o de qué escapa con este comportamiento?
**¿Se produce este comportamiento debido a una deficiencia del estudiante en alguna habilidad específica?
**¿Cuándo es más probable que ocurra dicho comportamiento? (Se deben considerar factores del entorno, tales como hora del día, tipo de actividades, lugar donde se sienta el estudiante, etc.)
Para que la Evaluación de la Función del Comportamiento sea completa, los comportamientos que causan problemas deben evaluarse en distintas horas del día y en varios tipos de situaciones. Los métodos que pueden utilizarse para reunir información incluyen entrevistar al estudiante y a sus padres, examinar los historiales existentes, entrevistar a los proveedores de servicios auxiliares y observar al estudiante en la escuela.
Después de recolectar información acerca de tales comportamientos, el comité a cargo del IEP se reúne para examinar y analizar dicha información. La meta es identificar patrones relacionados al comportamiento. Luego, el comité redacta el documento de la Evaluación de la Función del Comportamiento, el cual describe los comportamientos que son causa de preocupación, el propósito más probable de tales comportamientos y cualquier factor del entorno que pareciera tener un efecto sobre los mismos. Posteriormente, el comité a cargo del IEP usará la Evaluación de la Función del Comportamiento para redactar un Plan de Intervención para la Modificación de la Conducta.